Tipos de agentes por capacidad

Una taxonomía funcional para distinguir qué capacidad agrega un sistema: conversar, recuperar, usar herramientas, recorrer procesos, planificar o coordinar agentes.

La escala de autonomía respondió una pregunta:

¿cuánto puede decidir el sistema sin que una persona indique cada paso?

Ahora necesitamos responder otra:

¿qué capacidad concreta estamos llamando “agente”?

La distinción importa porque dos sistemas pueden tener un grado parecido de autonomía y, sin embargo, resolver problemas muy distintos.

Uno puede mantener una conversación y formular preguntas de aclaración.

Otro puede buscar jurisprudencia y citarla.

Otro puede ejecutar herramientas.

Otro puede recorrer un procedimiento institucional.

Otro puede descomponer un objetivo abierto en un plan.

Otro puede coordinar varios agentes especializados.

Si llamamos a todos simplemente “agente”, perdemos información útil.

Por eso las clases utilizan una taxonomía por capacidad.

Idea central

En el marco pedagógico del curso distinguiremos seis tipos principales según la capacidad que domina:

conversacional · recuperación · herramientas · workflow · planificador · multiagente.

Estas categorías no son mutuamente excluyentes.

Un agente real puede combinar varias. La clasificación sirve para identificar qué problema nuevo resuelve cada capacidad.

Clasificar por capacidad, no por marca

Una misma etiqueta comercial puede esconder arquitecturas diferentes.

Un proveedor puede anunciar:

“AI Legal Agent”

sin que esa expresión revele si el producto:

  • sólo conversa;
  • puede acceder a documentos;
  • utiliza RAG;
  • ejecuta acciones;
  • sigue workflows;
  • planifica;
  • coordina otros agentes.

Por eso, frente a un producto, la pregunta útil no es únicamente:

“¿Tiene agentes?”

sino:

“¿Qué capacidad agente incorpora exactamente y qué puede hacer gracias a ella que antes no podía?”

La taxonomía convierte una etiqueta amplia en preguntas verificables.

Tipo 1. Conversacional

La capacidad principal es mantener una interacción a través del tiempo.

El sistema puede:

  • responder;
  • aclarar;
  • reformular;
  • preguntar;
  • conservar un estado básico de la conversación;
  • adaptar el diálogo según las respuestas anteriores.

Problema que resuelve

No todos los encargos llegan bien definidos.

Una persona puede decir:

“Necesito un contrato para un proveedor nuevo.”

El sistema conversacional puede ir descubriendo:

  • qué servicio se contratará;
  • si habrá datos personales;
  • si existe desarrollo;
  • qué duración se espera;
  • qué urgencia existe.

La conversación funciona como un mecanismo de levantamiento progresivo de información.

Lo que no agrega necesariamente

Conversar no significa tener acceso a fuentes externas ni poder actuar.

Un agente conversacional puede ser muy útil y, al mismo tiempo, estar limitado a aquello que el usuario aporta durante la interacción.

La página 9 desarrollará esta arquitectura.

Tipo 2. De recuperación

La capacidad principal es buscar información externa pertinente y utilizarla en la tarea.

Las clases utilizan la metáfora del bibliotecario:

antes de responder, busca en la biblioteca autorizada.

El agente puede recibir una pregunta y decidir que necesita:

  • una norma;
  • una sentencia;
  • una política interna;
  • un contrato anterior;
  • un manual;
  • un anexo.

Después recupera información y la incorpora a su contexto.

Problema que resuelve

El modelo no debería depender únicamente de aquello que aprendió durante entrenamiento o de lo que el usuario escribió en el mensaje.

En trabajo jurídico necesitamos frecuentemente información:

  • específica;
  • vigente;
  • trazable;
  • perteneciente a una jurisdicción concreta;
  • contenida en documentos privados.

Riesgo distintivo

El problema deja de ser solamente generar información falsa.

También podemos:

  • recuperar la fuente equivocada;
  • mezclar versiones;
  • seleccionar un fragmento incompleto;
  • presentar una inferencia como si fuera texto encontrado.

La página 10 profundizará este tipo.

Tipo 3. Con herramientas

La capacidad principal es utilizar funciones externas.

Las herramientas pueden permitir:

  • buscar;
  • leer;
  • calcular;
  • escribir;
  • registrar;
  • ejecutar acciones en otros sistemas.

Problema que resuelve

Un modelo aislado puede producir texto.

Una tarea profesional suele exigir además interactuar con aplicaciones y datos.

Por ejemplo, revisar un expediente puede requerir:

  1. abrir archivos;
  2. consultar una base;
  3. calcular un plazo;
  4. completar una matriz;
  5. registrar el resultado.

Riesgo distintivo

El error puede dejar de ser puramente informativo.

Si una herramienta modifica un sistema, una selección incorrecta puede producir un efecto operacional.

La página 11 desarrollará la diferencia entre herramientas de lectura, cálculo, escritura y registro.

Tipo 4. De workflow

La capacidad principal es recorrer etapas de un proceso institucional definido.

No parte necesariamente de una pregunta abierta como:

“¿Qué plan invento?”

Parte de un procedimiento que ya existe.

Por ejemplo:

recibir → clasificar → analizar → pedir aprobación → registrar cierre

Problema que resuelve

Las organizaciones necesitan insertar la IA dentro de procesos que tienen:

  • estados;
  • responsables;
  • condiciones;
  • aprobaciones;
  • reglas de cierre.

El agente de workflow puede ayudar a determinar qué etapa corresponde ahora, ejecutar operaciones permitidas y pedir intervención cuando el procedimiento lo exige.

Riesgo distintivo

Confundir flexibilidad local con autoridad para alterar el procedimiento.

Si una política exige aprobación de privacidad, el agente no debería omitirla porque “parece innecesaria”.

La página 12 desarrollará este tipo.

Tipo 5. Planificador

La capacidad principal es descomponer un objetivo amplio y elegir una estrategia de trabajo.

Supongamos:

“Prepara los antecedentes necesarios para decidir si podemos contratar a este proveedor de IA.”

No existe necesariamente una única secuencia fija.

El sistema puede construir un plan como:

  1. entender el producto;
  2. identificar documentación;
  3. revisar datos;
  4. evaluar riesgos;
  5. proponer condiciones;
  6. consolidar puntos abiertos.

Problema que resuelve

Los workflows funcionan muy bien cuando la ruta puede definirse previamente.

El planificador aparece cuando existe suficiente variabilidad como para que la secuencia concreta dependa del caso.

Riesgo distintivo

Un mal plan puede organizar perfectamente el trabajo equivocado.

Por eso la planificación necesita evaluación, límites y capacidad de replanificar.

La página 13 se dedica a este tipo.

Tipo 6. Multiagente

La capacidad principal es coordinar varios agentes especializados.

En vez de construir un único componente que investigue, analice, redacte y revise, el sistema distribuye funciones.

Por ejemplo:

Coordinador
├── Investigador
├── Analista
├── Redactor
└── Crítico

Problema que resuelve

Algunas tareas se benefician de división del trabajo.

Un especialista puede recibir un contexto más pequeño, una función más precisa y herramientas específicas.

Otro puede revisar el producto del primero.

Riesgo distintivo

Agregar agentes también agrega interfaces:

  • ¿qué información recibe cada uno?;
  • ¿cómo se transfieren resultados?;
  • ¿quién resuelve contradicciones?;
  • ¿quién tiene la versión autoritativa del estado?;
  • ¿cómo se evita duplicación?

La página 14 desarrollará este tema.

Una tabla para comparar el “delta” de cada tipo

Tipo Capacidad que agrega Pregunta característica
Conversacional diálogo y estado básico “¿Qué necesito aclarar contigo?”
Recuperación búsqueda de conocimiento externo “¿Qué evidencia debo traer?”
Herramientas interacción con funciones y sistemas “¿Qué recurso debo utilizar?”
Workflow navegación de procedimiento “¿Qué etapa corresponde ahora?”
Planificador descomposición y estrategia “¿Cómo conviene organizar esta tarea?”
Multiagente especialización y coordinación “¿Qué agente debe hacerse cargo de cada parte?”

La tabla es útil siempre que no la interpretemos como una escalera obligatoria.

Un agente de recuperación no es necesariamente “menos avanzado” que uno planificador. Puede resolver un problema distinto y ser exactamente la arquitectura correcta.

Las categorías pueden combinarse

Una aplicación real podría ser simultáneamente:

  • conversacional, porque aclara el encargo;
  • de recuperación, porque busca documentación;
  • con herramientas, porque abre y registra archivos;
  • de workflow, porque respeta un proceso institucional.

Entonces, ¿cómo la clasificamos?

Podemos describirla mediante las capacidades que efectivamente utiliza y señalar cuál es dominante para el problema analizado.

No necesitamos forzar una sola etiqueta.

Ejemplo

Un sistema de intake contractual podría:

  1. conversar para entender qué se quiere contratar;
  2. recuperar una plantilla adecuada;
  3. usar herramientas para crear el expediente;
  4. insertar el caso en un workflow de revisión.

Decir solamente “es un agente conversacional” sería incompleto.

La taxonomía debe ayudarnos a ver componentes funcionales, no a ocultarlos.

Tipo de agente y función profesional no son lo mismo

Aquí aparece una distinción que prepara la página siguiente.

Capacidad responde:

¿qué puede hacer la arquitectura?

Función profesional responde:

¿qué rol desempeña dentro del trabajo?

Un investigador jurídico puede ser técnicamente un agente de recuperación.

Un revisor contractual puede combinar recuperación, herramientas y workflow.

Un coordinador puede ser un planificador o un agente que enruta tareas.

Por tanto:

TIPO POR CAPACIDAD
≠
ROL PROFESIONAL

Esta separación evita frases ambiguas como:

“Necesitamos un agente abogado.”

Es mejor especificar:

“Necesitamos un sistema que investigue fuentes autorizadas, organice evidencia y entregue un mapa preliminar para revisión jurídica.”

Una prueba de clasificación

Frente a un producto o diseño, podemos recorrer seis preguntas:

  1. Conversación: ¿puede aclarar activamente el encargo y mantener estado durante la interacción?
  2. Recuperación: ¿puede decidir cuándo buscar información externa y traerla al contexto?
  3. Herramientas: ¿puede invocar funciones para leer, calcular, escribir o registrar?
  4. Workflow: ¿puede navegar etapas y estados de un proceso definido?
  5. Planificación: ¿puede descomponer objetivos y adaptar el plan según resultados?
  6. Multiagente: ¿puede distribuir trabajo entre varios agentes especializados?

La respuesta puede ser:

sí / no / parcialmente / sólo con aprobación

Ese inventario es mucho más informativo que la afirmación genérica:

“El producto tiene capacidades agentivas.”

Caso conductor: un mismo contrato, distintas capacidades

Volvamos al contrato de proveedor de IA.

Agente conversacional

Pregunta al abogado qué posición representa, qué criticidad tiene el servicio y qué documentación recibió.

Agente de recuperación

Busca políticas internas, playbooks y cláusulas estándar.

Agente con herramientas

Abre documentos, calcula plazos y completa la matriz de revisión.

Agente de workflow

Deriva el caso a privacidad, seguridad o compras cuando corresponde.

Agente planificador

Decide cómo dividir una revisión particularmente compleja cuando la secuencia no estaba completamente anticipada.

Sistema multiagente

Distribuye investigación, análisis, redacción y crítica entre especialistas coordinados.

El objeto contractual es el mismo.

Lo que cambia es la capacidad arquitectónica aplicada.

Qué puede salir mal con las taxonomías

Las taxonomías son útiles para enseñar y comparar.

También pueden convertirse en obstáculos si se tratan como fronteras naturales.

Tres errores frecuentes serían:

Error 1: convertirlas en definiciones universales

Distintos autores y proveedores utilizan nombres distintos.

El sitio mantiene esta clasificación porque es pedagógicamente útil, no porque exista una autoridad técnica que obligue a todos a usarla.

Error 2: clasificar por marketing

Si el proveedor dice “multiagent legal copilot”, todavía necesitamos reconstruir funciones concretas.

Error 3: asumir que más capacidades siempre es mejor

Cada capacidad agrega superficie de falla, costo y necesidad de evaluación.

Un sistema de recuperación bien delimitado puede ser superior a un agente planificador si la tarea sólo exige encontrar y citar información.

Qué debes recordar

La palabra agente es demasiado amplia para describir por sí sola una arquitectura.

La taxonomía por capacidad distingue seis problemas:

  • conversar y aclarar;
  • recuperar conocimiento;
  • utilizar herramientas;
  • recorrer procesos;
  • planificar;
  • coordinar agentes.

Un sistema real puede combinar varios tipos.

La pregunta útil no es qué etiqueta le corresponde, sino qué capacidad está agregando y para qué problema.

El problema que todavía queda abierto

La taxonomía técnica resulta útil para arquitectos y compradores.

Pero un equipo jurídico suele pensar el trabajo de otra manera:

investigar, extraer, comparar, redactar, revisar y coordinar.

La siguiente página construye una segunda taxonomía, esta vez por función profesional, y muestra por qué no debemos confundir el rol de trabajo con la arquitectura que lo implementa.

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